THE LOVIN’ SPOONFUL - SUMMER IN THE CITY (1965 - 1966)
Escrito por: Javier Muñoz
Por fin ha llegado el verano y el ansia por disfrutar de la playa, la montaña o viajes exóticos sin reparar en la depresión de aquellos que no gozan de vacaciones y tienen que soportar la severa canícula en la ciudad, así que nos solidarizamos con Lovin’ Spoonful cuando proclamaban con la refrescante Summer In The City que la temporada estival puede ser también muy divertida en la metrópoli.
Es por tanto comprensible que esta banda de Nueva York defendiera, pese a las penalidades climatológicas, las ventajas de sobrellevar el solsticio desde Brooklyn a Harlem o de Manhattan a Central Park.
“Vaya calor, el cuello sudoroso, no hay una sombra, la gente camina medio muerta más ardiente que la cabeza de una cerilla. Pero por la noche el mundo es diferente, quedas con una chica y bailas sin parar. La noche no es como el día cuando es verano en la ciudad”, cantaba John Sebastian y metía un inquieto piano con esta ejemplar defensa urbanita que supuso su mayor éxito al copar las listas en 1966.
Originalmente un combo de folk tradicional ‘jug’ con instrumentos como la tabla de lavar, jarra de cerámica sobre la que se sopla, autoarpa y armónica, Lovin’ Spoonful nacieron en 1965 al juntarse el mencionado Sebastian, principal compositor y cantante, y el guitarra solista canadiense Zal Yanovsky a los que se unieron el bajista Steve Boone y el batero Joe Butler para evolucionar a sonidos más eléctricos de blues, rock y country.
El nombre elegido, que se podría traducir como cucharada de amor, tiene diferentes interpretaciones. Una es que se menciona en la canción "Coffee Blues" de Mississippi John Hurt y otra más aviesa referida a una dosis de heroína. No nos mojamos.
La magia de la música
Debutaron precisamente en el verano de 1965 con la alegre y pegadiza Do You Believe in Magic?, un elogio a la capacidad mágica de la música para contagiar emociones y que Sebastian compuso al ver que una joven bailaba feliz mientras actuaban en el Night Owl del Greenwich Village neoyorquino.
Fue el primero de los siete singles consecutivos del cuarteto que alcanzaron el Top 10 y les consolidaron como unas de las bandas más populares en Estados Unidos durante la segunda mitad sesentera.
You Didn’t Have To Be So Nice fue el siguiente lanzamiento todavía en 1965. Coescrita con Boone, es una animada delicia popera en la que los coros escoltan a Sebastian, melodía y arreglo vocal que Brian Wilson reconoció le había inspirado para componer God Only Knows, incluida en el venerado álbum Pet Sounds de los Beach Boys.
En la cresta de la ola
La fórmula de éxito continuó en febrero de 1966 con la evocadora Daydream, ambiente folk con esencia de swing jazz, un vivo piano de Boone y la envolvente voz de Sebastian que silba y mete armónica compartiendo la guita con Yanovsky. La cara B del sencillo fue el logrado instrumental Night Owl Blues, con obvio espíritu negro dedicado a un búho, igual que Blues In The Bottle, si bien esta más etílica.
Did You Ever Have To Make Up Your Mind?, afable ejercicio de folk-pop con excelentes voces compartidas, siguió la senda de impacto en las listas y el reverso del single, Didn't Want To Have To Do It, igualmente de John Sebastian, certifica su sensibilidad para construir episodios emocionales que acrecientan sus colegas con instrumentos y gargantas.
El ansiado #1 llegó como decíamos con Summer In The City, lanzado lógicamente un 4 de julio ya de 1966, que se completaba en la cara B con la simpática campera Butchie’s Theme.
La vena roquera aflora en la energética Jug Band Music y la bluesera ‘vintage' en Wild About My Lovin’.
De los muchos recopilatorios del grupo hemos elegido este que glosa lo mejor de su primera etapa con tres LPs entre 1966 y 1967. Al año siguiente Jerry Yester sustituyó a Yanovsky para el cuarto trabajo Everything Playing.
A partir de entonces Sebastian comenzó su fructífera carrera en solitario con una aparición acústica sorpresa en el primer gran festival de rock, Woodstocken 1969. 25 años después volvió a actuar en Wodstock’94 tocando la armónica con Crosby, Stills & Nash.
Su mayor logro individual llegó en 1976 con la sintonía de la popular serie de humor Welcome back. Aunque mermado vocalmente desde los primeros 90 por una afección de garganta, Sebastian siguió tocando y grabando hasta hace cinco años. El pasado 17 de marzo cumplió 82.
Sea donde fuere, playa, montaña o asfalto, en Magnetófono os deseamos un muy feliz y seguro que merecido verano 2026.
¡A disfrutarlo, háganme el favor!
THE LOVIN’ SPOONFUL - SUMMER IN THE CITY (1965 - 1966)
.1. Do you Believe In Magic?
.2. Did You Ever Have To Make Up Your Mind?
.3. Butchie's Tune (Steve Boone/John Sebastian)
.4. Jug Band Music
.5. Night Owl Blues (Lovin’ Spoonful)
.6. You Didn't Have To Be So Nice (Steve Boone/John Sebastian)
.7. Daydream
.8. Blues In The Bottle (Tradicional)
.9. Didn't Want To Have To Do It
10 Wild About My Lovin'
11 Younger Girl
12 Summer In The City (Steve Boone/John Sebastian)
. Todas las canciones de John Sebastian salvo donde se indica
Otros discos recomendados: Do You Believe In Magic (1965), Daydream (1966),Hums Of The Lovin’ Spoonful (1966), Everything Playing (1967)
No es casual que la música caribeña por antonomasia lleve aparejado el adjetivo de salsacaliente porque la profusión de percusiones, vientos, guitarras y teclas que acompañan sus canciones picantes y sensuales es una obligatoria incitación al baile para exudar las toxinas combatiendo con toda la sabrosura los rigores veraniegos.
Han pasado 30 años, pero la denuncia de la violencia machista, el racismo y el quebranto de los derechos humanos que proclamaba Tracy Chapman cuando irrumpió de forma grandiosa en la escena musical siguen, a nuestro pesar, plenamente vigentes.
Las descarnadas canciones de esta cantautora de Cleveland, envueltas en una cautivadora belleza, afortunadamente sí encontraron el eco en la audiencia al ganar su disco de debut tres Grammys y vender millones de copias.
Asimismo, adquirió proyección mundial al participar en el multitudinario homenaje en Wembley a Nelson Mandela por su 70 cumpleaños, en junio de 1988.
Con el debido respeto y máxima reverencia al maestro Robert Johnson, Willie Dixon ha sido el más grande compositor de blues de la historia.
Este orondo contrabajista, boxeador en sus años mozos cuando llegó a ser campeón del peso pesado del estado de Illinois en 1937, es una figura fundamental en el desarrollo eléctrico del blues en Chicago.
Fichado por los hermanos Chess cuando fundaron el sello ya en los 50, Dixon se hizo imprescindible en el estudio tanto como músico, arreglista, productor, cantante y, por supuesto, compositor.
Prácticamente todos los artistas grabaron canciones suyas y ¡vaya elenco!: Muddy Waters, Howlin' Wolf, Little Walter, Bo Diddley, Lowell Fulson, Otis Rush, Sonny Boy Williamson o Koko Taylor, entre otros.
Bangles fue el grupo de mayor éxito en la explosión de bandas femeninas que afloró en los 80.
Estas californianas poseían (valen apuestas si más que las Go-Go's) un indudable atractivo físico, pero por encima de ello ofrecían un estupendo sonido power-pop, buenas composiciones propias y un gran tino para elegir versiones.
Todo empezó en 1981 cuando las hermanas Vicki (guitarra) y Debbi Peterson (batería) atendieron un anuncio en un periódico local de Los Angeles de Susanna Hoffs (guitarra) que buscaba banda. Después de un EP y reclutar a la bajista definitiva Michael Steele (ex-Runaways) la Bangles ya estaban listas para comerse el mundo.
Como bien indica su apodo Cougar (puma), el felino que solo habita en América, John Mellencamp es uno de los representantes más genuinos del rock del Nuevo Continente.
Con una trayectoria que abarca más de cuatro décadas, este artista de Indiana empezó a mediados de los 70 como un remedo de Bruce Springsteen y paulatinamente desarrolló su personalidad hasta explotar en 1982 con American Fool, el disco que le puso en el mapa, continuado con Uh Huh (1983) y Scarecrow (1985) en una soberbia trilogía.