Elegante, sensual y cálida voz envuelta en una placentera atmósfera de soul-jazz son las señas de identidad de Sade, cuya amable propuesta deslumbró a partir de su irrupción a mediados de los 80.
Helen Folasade Adu nació el 16 de enero de 1959 en la ciudad nigeriana de Ibadan, hija de un economista local y de una enfermera inglesa. A los cuatro años sus padres se separaron y su madre regresó a Londres con ella y un hermano mayor.
Estudió arte en la escuela de St. Martins más enfocada en el diseño de moda e incluso se subió a la pasarela como modelo. Pero era la música lo que más le atraía y se unió a la banda de influencia latina Ariva, con la que compuso sus primeras canciones, y que después desembocó con más vocación funk en Pride.
Sin embargo, Sade estaba decidida a emprender su propio camino con la ayuda de varios de sus compañeros en Pride. Llamó la atención del mánager Lee Barrett que consiguió un jugoso contrato con Epic, subsidiaria de CBS.
Ligón infalible
El 16 de julio de 1984, 40 años ya le contemplan, vio la luz el primer álbum, Diamond Life, que enseguida se convirtió en un gran éxito primero en las islas, después en Estados Unidos y seguidamente en todo el orbe.
Smooth Operator, coescrita en la etapa de Ariva con el guitarra Ray St. John, abre el disco y es el compendio perfecto del 'sonido Sade'; un constante e intenso ritmo con las baterías de Paul Cooke y Dave Early, la percusión de Martin Ditchman, las teclas sedosas de Andrew Hale, el bajo de Paul S. Denman y el sugerente saxo de Stuart Mathewman, quien también rasguea las seis cuerdas.
Perfectos mimbres para la culminación vocal de Sade entre el susurro y la pasión describe las andanzas de un Don Juan infalible en las conquistas y en los negocios, quien ha amado en siete idiomas. O sea, un consumado Romeo de 'vida de diamante'.
Como anécdota, resulta que Smooth Operator es el apodo del piloto madrileño de F1 Carlos Sainz, que oyó el tema en la radio y lo canta ya como tradición cuando ha completado una buena carrera.
Inundada de amor
La ternura lo inunda todo en Your Love Is King, un amor superior que percibes desde el principio con el suave saxo de Matthewman y Sade seducida por los besos de su amado que recorren todo su cuerpo y le canta con toda su alma suspirando por más.
Así, el cariño espiritual y físico se funden en una bella canción con pegadizos cambios.
Hang On To Your Love te atrapa igualmente con un ritmo más intenso caribeño de percusiones, el bajo poderoso de Denman, las guitas cortantes funkys de Mathewman en contrapunto con el piano de Hale. Desarrollo bailable con alma jazzera.
Y la interpretación suprema de Sade con diferentes registros a cada cual más hermoso de la energía a la sensibilidad y falsetes finamente engarzados con los coros. Todo ello para aconsejarle a la otra persona que se aferre a su amor y no se abandone ante adversidades porque es un sentimiento precioso.
Comprometida
When Am I Going To Make A Living, el cuarto sencillo extraído del álbum y como la mayoría coescrito con Matthewman, muestra que Sade se compromete con las injusticias sociales.
Una 'canción protesta' que 40 años después sigue vigente en solidaridad con las personas que pasan hambre, no solo de alimentos, también de mentiras y abusos de los poderosos y dirigentes.
Nuestra protagonista también se atreve a versionar la clásica antibelicista por la guerra de Vietnam de Timmy Thomas de 1973 Why Can't We Live Together.
Conservan el aire de 'bossa nova' pero con mayor vigor instrumental en el ritmo y percusión, los requiebros con nervio de Matthewman a la guitarra y siempre la voz envolvente de Sade que clama: "Dime porqué, dime porqué no podemos vivir juntos. No más guerras. No importa el color, todos somos hermanos".
Diamond Life contiene muchos más fragmentos evocadores como el soberbio saxo de Matthewman en Frankie's First Affair junto a la exhibición vocal de Sade, o la íntima y preciosa Sally, una alabanza a aquellas personas que se ocupan desinteresadamente de ayudar a los desfavorecidos.
El bajo de Denman introduce la funky Cherry Pie, el lamento por la pérdida de un amante que era tan "salvaje como un viernes por la noche", y el encanto se expande en la amorosa I Will Be Your Friend.
Fugaz matrimonio en Madrid
Desde este primer álbum hasta el último hasta la fecha, Soldier Of Love en 2010, Sade no dejó de cosechar el mayor reconocimiento con otras canciones emblemáticas como The Sweetest Taboo, Is It a Crime, Tar Baby, Paradise, No Ordinary Love, Love Is Stronger Than Pride, By Your Side.
También hizo pinitos en el cine al intervenir en la película Absolute Beginners en 1986 compartiendo papel con David Bowie.
Para el segundo disco, Promise (1985), se rodaron tres videoclips y tuvo un apasionado romance con el asistente de dirección español Carlos Scola Pliego, con quien convivió en Madrid y se casaron en el Castillo de Viñuelas en 1989.
Poco después de un año se rompió la relación y Sade volvió a Inglaterra aunque no se divorciaron oficialmente hasta 1995. Precisamente, al escribir esta nota nos enteramos de la triste noticia de que Carlos Sscola murió el pasado 8 de octubre.
En 40 años de carrera Sade, nominada en este 2024 formar parte del Rock & Roll Hall Of Fame, únicamente ha publicado seis discos en estudio y muy poco más sabemos de su vida privada, salvo que al escucharla es imposible evitar que nos recorra un reconfortante escalofrío por el cuerpo y la mente.
¡A disfrutarlo, háganme el favor!
SADE - DIAMOND LIFE (1984)
.1. Smooth Operator (Sade/St. John)
.2. Your Love Is King
.3. Hang On To Your Love
.4. Frankie's First Affair
.5. When Am I Going To Make A Living
.6. Cherry Pie
.7. Sally
.8. I Will Be Your Friend
.9. Why Can't We Live Together (Timmy Thomas)
- Todas las canciones escritas por Sade/Scott Matthewman, salvo donde se indica
. Otros discos recomendados: Promise (1985), Stronger Than Pride (1988), Love Deluxe (1992), Soldier Of Love (2010)
¿Verdadero o falso?: María Ostiz, la musa de la canción católica y apostólica, empezó en un grupo de garaje; los populares actores de la España cañí Conchita Velasco, Alfredo Landa o Tony Leblanc experimentaron con la psicodelia; la folclórica Encarnita Polo exploró el funky-soul o la presentadora de TVE Marisa Medina se adentró en el sonido groove.
Pues aunque parezca increíble, es cierto. Eso y mucho más depararon los alegres años 60 y principios de los 70 en la música española, cuando predominaron como nunca las cantantes y los grupos liderados por mujeres.
¡Chicas!, recopilada y comentada por Vicente Fabuel con una esmerada presentación, es un espléndido mosaico que recoge bastantes de los mejores momentos musicales del sexo ¿débil?.
Chica de Ayer es la canción por antonomasia del pop-rock español. ¿Algún/a valiente que lo rebata?.
Todo en este tema de Nacha Pop es maravilloso. La entrada del bajo de Carlos 'Pascow' Brooking, acústicas y punteos sublimes con la voz tan enternecedora como frágil del autor Antonio Vega, el sostén del experimentado batería de sesión Ñete y las rítmicas y coros de Nacho García Vega.
Irreverentes, gamberros, groseros, obscenos y redomados cachondos mentales, así eranSiniestro Total, la ácida variante galega de losRamonesque rompieron con todo en los primeros 80 y han seguido dando la tralla hasta casi anteayer.
Ahora que se suceden misiones espaciales a Marte o a la Luna resulta que mucho más cerca unos terrícolas germinaron la deslumbrante constelación de estrellas Traveling Wilburys, integrada por los astros Bob Dylan, George Harrison, Tom Petty, Roy Orbison y Jeff Lynne.
Las cinco luminarias se juntaron en 1987, a instancias del Beatle, para grabar un tema en las sesiones de su álbum Cloud Nine, coproducido por Lynne. Harrison quedó tan contento que les convenció para desatar el definitivo ‘Big Bang’ al año siguiente. Se inventaron el apellido y así nació la mayor superbanda de la historia: los viajeros Wilburys.
Desde el primer surco nos contagian de ambiente mágico que seguro disfrutaron en la grabación, sin egos, solidarios al coescribir todas las canciones, fraternales en el reparto vocal con protagonismo para cada uno.
Hay discos que con solo ver la portada ya sabes que son buenos. El de Joe JacksonLook Sharp!, con esos relucientes botines blancos, es el debut soñado.
Este grandullón inglés se estrenó en 1979, el año más fecundo de la 'new wave' británica, con once soberbios temas en los que su convulsivo piano y agitada voz se engarzaron cual labor de orfebrería con el inigualable bajo de Graham Maby, la percusión de Dave Houghton y las guitarras lacerantes de Gary Sanford.
One More Time abre el disco con una bofetada de intenso ritmo skatalítico y la súplica de Jackson de que le repita hasta la saciedad que ella le va a dejar.
Las rítmicas de Sanford vuelven a echar humo en Sunday Papers, uno de sus temas más reconocidos, y la potente incorporación sincopada del bajo de Maby y la bate de Houghton.
Jackson canta filtrado y mete una estupenda armónica en un ambiente reggae que toma cuerpo en esencia reggae. Ay, cuando se leía e influía la edición dominical de los periódicos.