De los tres coronados 'Reyes' del blues, Freddie King era el más joven, pero no pudo sobrevivir a B.B. ni a Albert y su prematura muerte a los 42 años truncó la espléndida trayectoria de uno de los mejores embajadores del género de los 12 compases.
Un gigante en todos los sentidos, casi dos metros de estatura y más de 130 kilos de peso, este texano atacaba las seis cuerdas y bramaba las canciones con una impresionante intensidad que le valieron para ser un referente tanto de los más granados 'bluesman' como de los jóvenes músicos blancos al otro lado del Atlántico.
A los 16 años su familia se mudó a Chicago, donde dio el salto crucial para impregnarse del 'duende' de B.B. King, Muddy Waters, Little Walter oWillie Dixon. Aunque nunca llegó a ser fichado por el mítico sello Chess, sí se ganó la reputación de los gurús de la 'Ciudad del viento' y marcó a las nuevas generaciones en las islas británicas; Eric Clapton, Peter Green, John Mayall. Jeff Beck, Gary Moore o Dave Edmunds proclamaron su devoción.
Escondite
En los albores de los 60 fichó por King Records y el estreno, You've Got to Love Her With a Feeling, adquirió bastante eco, pero fue el siguiente single, la instrumental Hide Away, coescrita como bastantes con su mentor y teclista Sonny Thompson, la catapulta definitiva merced a su frenética forma de puntear con los dedos (Fingerpicking). Enseguida el 'escondite' se convirtió en habitual de los conciertos de Clapton con Cream y las versiones desde entonces se han multiplicado cual esporas.
¿Has amado alguna vez a una mujer?
Have You Ever Loved a Woman? también se lanzó en 1960. En principio pasó inadvertida, pero de nuevo Clapton fue al rescate para revitalizarla. Primero la versionó como miembro de los Bluesbreakers de John Mayall, después con Derek & Dominoes y sigue siendo un tema obligado de 'Mano lenta' en directo.
"¿Has amado alguna vez a una mujer?, ¿Has temblado de dolor?, Sí, todo el tiempo, lo sabes porque ella pertenece a otro hombre" y para más dolor se trataba de su mejor amigo. Lamento intrínseco del blues en estado puro que Freddie bordaba exigiendo lo máximo a su Gibson y gritando descorazonado con esa sobrenatural capacidad vocal.
La repercusión de 'Hide Away' animó a Freddie (Freddy en sus comienzos) a grabar más de una veintena de instrumentales, entre los que perdura como otra clásica The Stumble (1962), cuyo título el tropiezo' refleja el ritmo entrecortado y constante para que este hombretón luzca su virtuosismo punteando con mucha clase. Las versiones se cuentan por decenas.
Key To The Highway, estándar del blues que primero popularizó en los 40 Big Bill Broonzy, también la hizo suya el pequeño de los tres monarcas para dotarla de su fuerza innata. Clapton, siempre al socaire, la tomó igualmente prestada y llegó a grabarla con B.B. en su álbum al alimón Riding With The King.
Renacido
El multiinstrumentista y productor Leon Russell, entre cuyas muchas hazañas se encuentran los conciertos de Bangla Desh mano a mano con George Harrison, músico de sesión con Phil Spectoro el lanzamiento de Joe Cocker, aparte de su propia carrera, reclutó a Freddie King para su sello Shelter (pequeño detalle es que fue el descubridor de Tom Petty con los dos primeros discos del rubio con los Heartbreakers).
Getting Ready, Texas Cannonball y Woman Across The River quedan para la historia como el renacimiento de Freddie en los primeros 70 con hitos como Goin' Down, Woman Across The River o Tore Down.
Condenados a encontrarse, en 1974 fichó por RSO, la discográfica de Clapton que le acompañó en el Lp Burglar y al año siguiente Freddie grabó Larger Than Life, premonición irónica de que su salud se iba deteriorando.
El 28 de diciembre de 1976 Freddie Christian murió por complicaciones de una úlcera estomacal y pancreatitis. Su inmensa humanidad que lo daba todo en el escenario con una media de 300 conciertos al año y, quizás, el abuso de Bloody Marys, su alimentación preferida, doblegaron al 'Cañón' de Texas, el estruendo de su música es imposible silenciarlo.
Para ilustrarlo, hemos elegido el recopilatorio Ultimate Collection que abarca toda su carrera
¡A disfrutarlo, háganme el favor!
FREDDIE KING - ULTIMATE COLLECTION (1960 - 1974)
.1. Have You Ever Loved a Woman?
.2. Hide Away
.3. You've Got to Love Her With a Feeling
.4. San-Ho-Zay
.5. Lonesome Whistle Blues
.6. The Stumble
.7. I'm Tore Down
.8. Someday After Awhile (You'll Be Sorry)
.9. My Feeling for the Blues
10. Palace of the King
11. Going Down
12. Key to the Highway
13. Big Leg Woman (With a Short Short Mini Skirt)
14. Woman Across the River
15. Dust My Broom
16. Pack It Up
17. Ain't Nobody's Business
18. Sugar Sweet
- Otros discos recomendados: Let's Hide Away and Dance Away with Fred… (1961), Sings (1961), Hida Away (1969). Texas Cannonball (1972), Burglar (1974).
Frío es una de las mejores canciones españolas de la historia que debería figurar en toda lista que se precie.
El 4 de abril se cumplió un año de la muerte de Manolo Tena, uno de los músicos fundamentales en el tránsito y esplendor del rock español entre los 70 y los 80. Vaya desde aquí nuestro reconocimiento.
Precursor con Cucharada del auge del rock duro junto con Leño, Coz, Burning o Asfalto, este inquieto pacense de nacimiento y muy madrileño de adopción cambió en 1984 a sonidos más acordes con los tiempos y formó Alarma, de claros paralelismos con Police y un puñado de canciones sobresalientes.
Después de un primer álbum homónimo, en 1985 publicaron su mejor trabajo, En el Lado Oscuro, con Jaime de Asúa a la guitarra y su compañero en Cucharada José Manuel Díez a la batería. Tena se encargaba del bajo y esa voz cazallera tan característica.
No eran tan ¡¿guapos?! como Mick Jagger ni tan ¡¿feos?! como Keith Richards pero Los Salvajes salieron airosos del reto de ser considerados los Rolling Stones españoles y, fieles a su nombre, por momentos todavía más fieros que los ingleses.
Verdaderos precursores del sonido garajero en la España cañí de mediados de los 60, esta banda barcelonesa sigue sonando con la misma frescura y fuerza más de 50 años después.
EMI editó en CD cinco de sus mejores Ep's con 20 canciones del 65 al 66 de los que nos ocupamos con fruición.
No existe un invento mejor que el verano para el disfrute completo: trabajar poco o nada, combatir el calor al resguardo de un buen chiringuito y bailar al compás de un ritmo contagioso y sensual.
Muchos se contentan con las manidas canciones de la estación como las añejas barbacoas de Georgie Dann o los actuales despacitos y súbeme la radio del desafinado Iglesias Jr., pero existe un antídoto ideal para desentumecer los músculos desde la cabeza a los pies pasando por la pelvis: el reggae.
La influencia de la música ‘negra’ norteamericana en Gran Bretaña ha sido una constante desde hace décadas. Venerados por los grupos locales, todos los grandes bluesman fueron invitados a grabar en Londres en los 70 mientras la fiebre del soul se trasladó a las pistas de baile y emisoras de radio, en muchos casos con más éxito para los artistas originales que en Estados Unidos.
En plena explosión por las islas del ‘Northern Soul’ surgieron los Dexys Midnight Runners y un álbum de presentación definitorio: “Searching For The Young Soul Rebels” (En busca de los jóvenes rebeldes del soul) (1980).
La obsesión de los blancos por empaparse del alma musical de los negros es una constante. Elvis Presley fue el primero en propagarlo masivamente y en la tumultuosa década de los años 60 se produjo una eclosión de bandas que renegaban de su piel pálida para sonar como los grandes artistas de ébano, entre los que distinguimos a The Rascals.