ROBERT GORDON WITH LINK WRAY - FRESH FISH SPECIAL (1978)
Escrito por: Javier Muñoz
Magnetófonoha glosado repetidamente la figura deBruce Springsteencomo uno de los más grandes de la historia del rock, pero quizás es menos conocido que entre sus muchas virtudes también destaca la generosidad para 'regalar' en primicia canciones a otros artistas. Tal es el caso de la sublime 'Fire' paraRobert Gordon.
Patti Smith(Because The Night, coescrita con ella),Dave Edmunds(From Small Things... que también hicieron la Nitty Gritty Dirt Band),Donna Summer(Protection),Warren Zevon(Jeannie Needs A Shooter, coescrita por ambos),Gary US Bonds(Out Of Work),Southside Johnny & The Asbury Jukes(The Fever) son solo una muestra de otros temas que el dadivoso 'Boss' cedió antes de grabarlas o siquiera interpretarlas él mismo.
Besos de fuego
La historia deFiretiene un halo de leyenda. Springsteen, que estaba preparando el álbum Darkness At The Edge Of Town, vio impresionado en directo aElvis Presleyen mayo de 1977 en Filadelfia. Un mes después compuso Fire pensando en su ídolo y le mandó una maqueta, pero el 'Rey' murió el 16 de agosto.
La canción quedó apartada hasta que Springsteen conoció a Gordon por medio de su bajistaGary Tallenty consideró que encajaba perfectamente como revitalizador del 'rockabilly' e igualmente rendido admirador de Elvis.
El profundo bajo deRob Stonerintroduce Fire con destellos cual dentelladas deLink Wray, legendario guitarrista precursor del rock moderno cuando en 1958 salió a la luz la instrumental 'Rumble'. Irrumpe la voz cavernosa de Gordon: "Conduzco mi coche y enciendo la radio, te arrimo y me dices que no quieres, pero ya sé que eres una mentirosa porque cuando nos besamos, oooh, FUEGO".
Se suma la batería deHowie Wyath y la rítmica deBilly Cross para completar una gloriosa recreación del espíritu de los 60.
El propio Springsteen (aunque no acreditado) toca el piano para ponerle la guinda. El 'Boss' la incluyó en sus conciertos pero no la escuchamos en vinilo hasta la edición del quíntuple 'Live 1975-85'.
Curiosamente, unos meses después Fire se convirtió en un rotundo éxito de lasPointer Sistersal escalar hasta el Nº2.
Rockabilly en las venas
Robert Gordon, nacido en Maryland en 1947, se sintió ya desde los 9 años fascinado por el rockabilly y la imagen de Elvis, Eddie Cochran o Gene Vincent. Todavía adolescente grabó sus primeras canciones con los Confidentials. El despegue llegó en 1970 cuando, ya casado y con dos hijos, se mudó con su familia a Nueva York.
No fue inmune al tsunami del punk y se enroló como cantante de los primigeniosTuff Darts, antes de que en 1978 tuvieran bastante repercusión con temas como 'All for the Love of Rock and Roll', y actuó asiduamente en el temploCBGBdel East Village.
Pero la vena rockabilera fluía por sus venas y el destino le sonrió. El afamado productorRichard Gottehrer vislumbró en él todo el potencial de revitalizar el genuino R&R cual rejuvenecido Elvis.
Convencieron a Link Wray para sumarse al proyecto junto con la bandaWildcats. En 1977 debutaron con un LP que era todo un homenaje al estilo que nació en 1954 en los estudios Sun de Memphis y se presentaron con el explosivo singleRed Hot.
Fresh Fish Special
Un año después continuaron conFresh Fish Special,como se le llamó al cruel corte de pelo que escabechó el tupé de Presley en la película 'El rock de la cárcel', ilustrado con una reivindicativa foto en la portada de Gordon atusándose el generoso flequillo.
Además de Fire, este segundo álbum contiene un buen puñado de temas que van más allá de un corta y pega del rockabilly.
Así, el disco echa a andar con la raudaThe Way I Walk, original de Jack Scott en 1959, en la que Gordon se exhibe con las inflexiones guturales marca de la casa de Elvis, respaldado por la marchosa base y los latigazos de Wray. Para mayor rendición al 'Rey', le acompañan los Jordanaires, el grupo vocal que grabó decenas de canciones con Presley.
La divertidaRed Cadillac And A Black Moustache, que popularizó Bob Luman en los años dorados del tupé al viento, es una irresistible invitación a mover la pelvis.
Las ofrendas a los clásicos no faltan con logradas versiones deEddie Cochran(Twenty Flight Rock),Gene Vincent(Five Days, Five Days),Johnny Burnette(Lonesome Train),Huey 'Piano' Smith(la emblemática de Nueva Orleans Sea Cruise) y, por supuesto,Elvis Presley
(I Want To Be Free).
Link Wray rescata dos de su repertorio:If This Is Wrongy la tranquilaBlue Eyes (Don't Run Away).
Activo hasta el final
El tercer álbum,Rock Billy Boogiesalió en 1979 con importantes cambios. Fichado por la RCA, ¡qué casualidad!, el selló que encumbró a Elvis. Link Wray fue sustituido por el excelente guitarrista británico Chris Spedding y el sencillo Black Slacksrecibió una buena acogida, al igual que el siguiente álbum Bad Boy (1980) y, sobre todo,Are You Gonna Be The One(1981), que llegó a vender 200.000 copias y revisitaba el tema enseña deMarshall Crenshaw, Someday, Someway.
Gordon siguió activo tanto en el estudio como en el escenario casi hasta su muerte, el 18 de octubre de 2022, víctima de leucemia. Quién sabe si ahora reposa junto a sus ídolos y compite a tupé más voluminoso.
¡A disfrutarlo, háganme el favor!
ROBERT GORDON WITH LINK WRAY - FRESH FISH SPECIAL (1978)
.1. The Way I Walk (Jack Scott)
.2. Red Cadillac, And A Black Moustache (Willie Thompson/Lilian May)
.3. If This Is Wrong (Link Wray)
.4. Five Days, Five Days (Rhodes/Willey/Franks)
.5. Fire (Bruce Springsteen)
.6. I Want To Be Free (Jerry Leiber/Mike Stoller)
.7. Twenty Flight Rock (Eddie Cochran/Ned Fairchild)
.8. Sea Cruise (Huey 'Piano' Smith)
.9. Lonesome Train (Glen Moore/Milton Subotsky)
10 Blue Eyes (Don't Run Away) (Desmond Wray)
- Otros discos recomendados:Robert Gordon with Link Wray(1977),Rock Billy Boogie(1979),Are You Gonna Be The One(1981),Satisfied Man(2004).
Montarse un trío puede suponer un experiencia muy gratificante... Si nos ceñimos a la música, parece que eso también les ocurrió a Cream, ZZ Top, The Jam, Green Day, Los 3 Tenores oThe Police, que incendiaron la escena británica al irrumpir en 1978 con Outlandos D'Amour.
La cerveza y esa música ruidosa y canalla que tanto nos gusta siempre han hecho buenas migas.
Precisamente por eso reivindicamos en estos penosos tiempos que vivimos de distanciamientos y restricciones a los locales de conciertos el movimiento Pub Rock, nacido a principios de los 70 en Londres, donde el sudor, los decibelios y los efluvios del lúpulo se fundían en pequeños bares entre las bandas y el público bien pertrechado de pintas.
Brinsley Schwarz fueron el grupo más representativo del Pub Rock, en el que cabían todos los estilos desde country, blues, Soul, R&R… pero con el denominador común de cocerse en directo en garitos mínimos como Hope and Anchor o Tally Ho y que se fue expandiendo por muchos otros en Inglaterra.
De Elvis Presley a Rihanna o de Spice Girls a One Direction la industria del ramo le ha sabido sacar jugosos dividendos al atractivo sexual de sus artistas, más allá de las dotes musicales.
Eso debió pensar Chrysalis cuando en el templo del punk neoyorquino, CBGB, poblado generalmente de bandas desaliñadas y estridentes, irrumpieron Blondie con una deslumbrante rubia que hacía más digerible el derroche de decibelios de sus compañeros.
Fichados en 1977, la multinacional se hizo con los derechos de su primer álbum y publicaron el segundo, Plastic Letters, ambos estupendos documentos de cómo pueden cohabitar la bella y la bestia.
Parallel Lines (1978) fue el despegue definitivo de Blondie. Mike Chapman, renombrado productor de Sweet, Mud, Suzi Quatro, Smokie, The Knack…, amplió su abanico sónico del pop al disco, pero sin prescindir de su fuerza rockera.
Las compañías discográficas siempre han tenido la mala -y merecida- fama de explotar al máximo a los artistas, pero hay muchas loables excepciones con sellos que apostaron por músicos prometedores como la californiana Beserkley, benefactora nada menos que de Jonathan Richman & The Modern Lovers, Greg Kihn Band, Earth Quake y uno de nuestros favoritos, The Rubinoos.
Originarios precisamente de la ciudad universitaria de Berkley, al norte de San Francisco y sede de la mencionada Beserkley, los amigos quinceañeros Tommy Dunbar (guitarra y coros) y el voz solista Jon Rubin -de su apellido surgió el nombre- formaron Rubinoos a principios de los 70 pero no fue hasta 1977 cuando vio la luz su álbum homónimo de debut, una delicia de power pop que hereda las armonías vocales de los Beach Boys, Beatles o Raspberries y las amplifica con el sonido imperante nuevaolero del momento.
Forever Changes, la obra maestra de Love, acaba de cumplir 50 años y se conserva como la más bella expresión de lo que fue la fiebre psicodélica de la segunda mitad de los 60.
A diferencia de otros de sus coetáneos que desbarraban con largas improvisaciones y estados de alucinación provocados por el compulsivo consumo de drogas, esta banda de Los Ángeles concibió un sutil disco que combina a la perfección pasajes líricos con otros vigorosos para que los 43 minutos de escucha sean un inmenso placer.
Arthur Lee, principal cantante y compositor, conoció a Bryan MacLean en 1963 cuando trabajaba de roadie de los Byrds y formaron el grupo. Editaron dos primeros discos en 1966, con algunas buenas canciones que ya vislumbraban la maravilla que vendría después como 7 and 7 is, She Comes In Colors o Que Vida!.