EDDIE AND THE HOT RODS - TEENAGE DEPRESSION (1976)
Escrito por: Javier Muñoz
El punk incendiaba Londres a mediados de los 70, pero al igual que la aldea de Asterix, un reducto de bandas resistía en la cercana Canvey Island para con la misma tralla revitalizar el R&R y el R&B, tales como Dr. Feelgood, Lew Lewis Reformer, Kursaal Flyers, Whirlwind y los fieros Eddie & The Hot Rods, de los que nos ocupamos.
Dave Higgs (guitarra y principal compositor que había hecho sus pinitos en Fix con el líder de Feelgood, Lee Brilleaux) y el cantante Barrie Masters formaron en 1975 el embrión de ‘Eddie y los bólidos’, cuyo nombre correspondía a un muñeco con el que aparecían en sus primeros conciertos. Después se unieron Steve Nicol (batería) y un quinceañero Paul Gray (bajo). Fundamental en su andadura resultó ser el manager Ed Hollis, que les consiguió un contrato con el sello Island y coescribió bastantes temas con Higgs.
1976 dio mucho de sí. Publicaron el primer single, Writing On The Wall, con el estupendo armonicista Lew Lewis, de efímera pertenencia porque, según comentaban, no dejaba una cerveza viva. Posteriormente montó su banda, Reformer, con un muy estimulante álbum ‘Save The Wail’ (1979), que pudimos disfrutar en directo por aquellos tiempos en Madrid.
Semanas después salió el EP de culto ‘Live At The Marquee’, concierto en el emblemático templo londinense con versiones ‘taquicárdicas’ de 96 Tears (¿ And The Mysterians), Get Out Of Denver (Bob Seger) y fundidas Gloria con Satisfaction, o sea explosivo maridaje de Van Morrison-Them con los Stones. Compartieron cartel aquella noche con Sex Pistols, quienes nunca les consideraron parte de su clan (afortunadamente) y fueron excluidos del primer festival mundial punk celebrado en Ontario (Canadá).
Depresión adolescente
El 22 de noviembre, todavía en 1976, salía a la venta su primer LP, Teenage Depression. Once descargas más letales que una lobotomía y la impactante portada de un chaval con una pistola apuntando a la sien.
“Todo el dinero que me gasto sube a mi nariz (…) Mi depresión adolescente se está convirtiendo en una obsesión” grita Masters con explícitas referencias narcóticas, riffs obsesivos de Higgs y la base frenética de Gray y Nicol completan la tremenda canción que nombra el álbum.
Más acelerados que las aludidas bandas vecinas de la petrolera isla de Canvey, los ‘Hot Rods’ abren el álbum con el estruendo Get Across To You; la batería de Nicol descarga cual ametralladora, el punzante bajo de Gray, las rítmicas incesantes de Higgs con punteos hirientes y Masters empeñado en atrapar al público y hacerle sudar a chorros cuando están sobre el escenario.
Los chicos están bien
Regeneran en directo la emblemática The Kids Are Alright de los Who para demostrar que respetan a sus mayores, aunque tan revolucionada que podría parecer que Pete Townshend es un ‘mano lenta’. Regocijo de la audiencia en otra de las piezas del memorable concierto del Marquee, del que igualmente recuperan Been So Long, ojo al contagioso bajo de Gray.
Why Can’t It Be?, All I Need Is Money (con las rítmicas de Higgs emulando a Wilko Johnson -Dr. Feelgood- y, por ende, al maestro de ambos Mick Green -Pirates-) y la ‘nuevaolera’ Double Checkin’ Woman mantienen al máximo la adrenalina y la esencia del espíritu del Rhythm & Blues.
Homenaje soulero
Aplicados ellos, en las mocedades debieron empaparse de los grandes del soul por lo que se atreven a versionar nada menos que Show Me, del sureño Joe Tex, y Shake, original del preceptor Sam Cooke e imprescindible en el repertorio deOtis Redding. Ambas por debajo de los dos minutos, un empeño imposible sería intentar tocarlas más rápido y sin respiración asistida.
Horseplay (Wearier Of The Schmaltz), relato de la ansiedad que produce la droga, y la ‘experimental’ con cambios de ritmo y largo desarrollo instrumental, On The Run, completan Teenage Depression. Muy recomendable la reedición masterizada y aumentada con los dos primeros singles y el reiterado EP en el Marquee.
Haz lo que quieras
Entrados ya en 1977 y la incorporación como segundo guitarra de Graeme Douglas, procedente de Kursaal Flyers, alcanzaron su mayor éxito en las listas (Top 10 en Gran Bretaña) con Do Anything You Wanna Do, pegadizo tema ‘power pop’ incluido en el segundo larga duración, Life On The Line, y cuyo vídeo añadimos al final de esta reseña.
Fue un canto de cisne. Se sucedieron Thriller (1979) y Fish ’n’ Chips (1981) sin apenas eco comercial. Se reagruparon en 1992, dos años después lanzaron Gasoline Days, después Better Late Than Never (2005) y Been There, Done That… (2006). Pese a los numerosos cambios y escasas ventas, han conservado un público incondicional en sus numerosas actuaciones, varias en España.
Higgs murió en 2013 y Masters, que tras una breve estancia con los Inmates había continuado al frente, sucumbió a una sobredosis en 2013. Inasequibles al desaliento, la patente ‘Hot Rods’ continúa hasta la fecha y el último testimonio en vinilo, Guardians of the Legacy, data de 2022. Si pasaran por tu pueblo, no te los pierdas.
¡A disfrutarlo, háganme el favor!
EDDIE AND THE HOT RODS - TEENAGE DEPRESSION (1976)
.1. Get Across To You (Dave Higgs)
.2. Why Can’t It Be? (Dave Higgs)
.3. Show Me (Joe Tex)
.4. All I Need Is Money (Dave Higgs)
.5. Double Checkin’ Woman (Dave Higgs)
.6. The Kids Are Alright (Pete Townshend)
.7. Teenage Depression (Dave Higgs)
.8. Horseplay (Dave Higgs/Ed Hollis)
.9. Been So Long (Higgs/Hollis)
10 Shake (Sam Cooke)
11 On The Run (Dave Higgs)
.- Otros discos recomendados: Live At The Marquee (1976), Life On The Line (1977), Thriller (1979), Better Late Than Never (2005)
Montarse un trío puede suponer un experiencia muy gratificante... Si nos ceñimos a la música, parece que eso también les ocurrió a Cream, ZZ Top, The Jam, Green Day, Los 3 Tenores oThe Police, que incendiaron la escena británica al irrumpir en 1978 con Outlandos D'Amour.
Al socaire de Dr. Feelgood surgieron en Inglaterra grupos que no eran punkis ni nuevaoleros, mucho menos nuevos románticos, sino que bebían del genuino Rhythm And Blues y R&R como Count Bishops, Eddie And The Hot Rods, Nine Below Zero o Inmates.
Estos últimos se bautizaron en 1979 con el LP First Offence. Cuarteto inglés con la poderosa voz de Bill Hurley, las guitarras de Peter Gunn y Tony Oliver y la base del bajista Ben Donnelly el batería Eddie Edwards. Además de la siempre sólida producción de Vic Maile, 'culpable' del sonido Feelgood.
Su 'primera ofensa' como single fue Dirty Water, hipnótica versión de los Standells que añadía esplendor a uno de los himnos del rock garajero con la recreación de unos riffs tremendos.
Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, catalogados entonces como los Crosby, Stills, Nash & Young españoles, iluminaron en 1974 el insulso panorama nacional con el magnífico disco Señora Azul, mucho más que un remedo del supergrupo norteamericano y que se ha convertido en objeto de culto.
Prácticamente inadvertido en su momento para el gran público, el tiempo le ha elevado a su justa valía como uno de los mejores trabajos de pop-rock en el que brillan las composiciones, voces y musicalidad del cuarteto.
Curtidos en bandas como los muy interesantes Solera (Rodrigo García y José María Guzmán), Franklin (Juan Cánovas) e Íberos (Adolfo Rodríguez), CRAG mostraron todo su talento con letras comprometidas todavía en la censura franquista.
¡Qué placentera experiencia supone paladear un disco que te cautiva desde el primero al último surco! Tal gustazo lo procura a raudales Summer Holiday, un festivo regalo estival del londinense Ian Gomm.
Este pelirrojo fue integrante de la más emblemática banda del 'Pub rock' británico y precursora del advenimiento de la 'Nueva Ola', Brinsley Schwarz. Cuando se disolvieron en 1975 Nick Lowe y Gomm emprendieron caminos separados, el primero muy aclamado como artista y productor y el segundo con menor predicamento en una proporción injustamente opuesta a su talento. Por ejemplo, ambos coescribieron Cruel To Be Kind, bombazo de Lowe.
Ser hijo de un músico consagrado y llevar con dignidad su apellido es un exigente reto que muchos retoños han intentado con desigual fortuna, como Nancy Sinatra, Ziggy Marley, Rosanne Cash, Miley Cyrus, Rufus Wainwright, Julian Lennon o ¡Enrique Iglesias!.
Uno de los que más airosos ha salido de este envite es Jakob Dylan, cuya mayor virtud reside en que no ha querido parecerse a su progenitor con una apuesta acorde a su generación, si bien no se le puede negar la similitud de la voz nasal con el de Minnesota.