Celebramos alborozados en Magnetófono 200 publicaciones en la sección ‘Los discos de nuestra vida’ y para conmemorarlo hemos elegido Imagine, probablemente la canción más alabada de John Lennon, por encima incluso de las muchas joyas que compuso con los Beatles.
Bella oda a la paz y fraternidad que afloró en la etapa de mayor conciencia social de John Winston Lennon imaginando un mundo en el que todos seamos iguales, sin codicia ni hambre, sin posesiones o clases, sin países ni religiones…
Utopía que medio siglo después dista mucho de ser una realidad. Nunca perdió la esperanza de una humanidad sin violencia pese a que le costó la vida en 1980 tiroteado por el fanático Mark David Chapman: “Puedes considerarme un soñador, pero no soy el único y ojalá algún día te unas a nosotros”.
Tras la agria ruptura con Paul McCartney que supuso el fin de los Beatles en 1969, Lennon lanzó al año siguiente su debut con la Plastic Ono Band, título inequívoco de la ¡devoción, abducción! por su esposa con temas desde luego valiosos como Mother o Working Class Hero, pero el cénit creativo y emocional llegó con Imagine en 1971.
La mágica sencillez del suave piano y la voz casi angelical de Lennon, sostenido con la base de Klaus Voormann (bajo) y Alan White (batería) y realzado con la orquestación del productor Phil Spector completan una de las baladas más bonitas jamás escritas.
Tan enamorado como celoso
El amor obsesivo por su esposa salpica buena parte del álbum, desde la popera declaración en la mitad de la noche a su adorada Oh Yoko!, aires folk con la particularidad de que Lennon toca la armónica, algo que antes solo había grabado en la canción Rocky Racoon y no lo volvió a hacer después, o la que coescribe con la idolatrada japonesa, Oh My Love, con reminiscencias ‘Beatlianas’.
Un cariño que se torna enfermizo por los celos confesados en Jealous Guy, otra maravilla que brilla con el mismo fulgor a cada escucha. “No quería hacerte daño y siento haberte hecho llorar, solamente soy un tipo celoso”, canta con un irresistible encanto. ¡Quién diría que era el más rebelde de los cuatro ‘Fab Four’ de Liverpool!.
Roxy Music, para mayor lucimiento de Bryan Ferry, la versionaron con mucho éxito en 1981.
El dobro de George, el único otro Beatle que colabora en el disco, destaca en Crippled Inside en un ambiente campero blues con ritmo alegre, piano juguetón de Nicky Hopkins y Lennon cantando socarrón sobre la hipocresía de ocultar el sufrimiento interior con falsas sonrisas.
How? Es otro momento delicado con una agradable melodía conducida por el piano Hopkins, suave entonación de John y fondo de cuerdas poperas.
Caña
Encontramos también varias piezas cañeras como It’s So Hard, que entronca con Yer Blues del álbum blanco. Potente con Voormann a las cuatro cuerdas, Jim Keltner en las baquetas, riffs roqueros de Lennon que canta con rabia y un intenso solo de saxo del apreciado ‘soulman’ King Curtis.
Gimme Some Truth es una airada protesta de Lennon contra la clase política para pedir verdades y Harrison se luce con la slide.
Su antibelicismo militante se plasma en I Don’t Wanna Be A Soldier Mama. Lennon canta con eco filtrado a su madre que no quiere ser soldado porque no quiere morir. Reconocible la ‘Pared de sonido’ de Spector con percusión obsesiva, la slide de Harrison con remembranzas indias, nuevo solo de saxo de Curtis y acústicas de Tom Evans y Joey Molland, del excelente grupo Badfinger, quizás el mejor fichaje del sello Apple.
Viejas rencillas
Es de sobra conocido que la pasión compulsiva de Lennon con Yoko Ono acrecentó el distanciamiento del que había sido su íntimo amigo y mitad del dúo compositor más celebre de la historia, Paul McCartney.
Unido a las diferencias musicales cada vez más pronunciadas provocó la ruptura del grupo y derivó en una animadversión personal. Ejemplo manifiesto es el tema How Do You Sleep?, en respuesta a la canción Too Many People de ‘Macca’ en su primer LP Ram.
Lennon le pregunta en un ambiente rock marcado qué tal duerme por la noche, se adhiere a la teoría conspiranoide ‘PID’ (Paul Is Dead) de que el verdadero McCartney había muerto y un sosías le había sustituido, además de una mención directa a dos canciones de Paul: “Lo único que hiciste fue Yesterday y ahora que te has ido es solo Another Day”.
Triste final a una amistad tan íntima y colaboración tan fértil. Nunca volvieron a tocar juntos, aunque McCartney sintió profundamente el asesinato de Lennon.
Lo importante es que nos queda Imagine y como imaginar es libre y gratis soñamos con que esta sección de los ‘Discos de Nuestra Vida’ siga contando con vuestra complicidad sin fecha de caducidad.
¡A disfrutar, háganme el favor!
JOHN LENNON - IMAGINE (1971)
.1. Imagine
.2. Crippled Inside
.3. Jealous Guy
.4. It’s So Hard
.5. I Don’t Want To Be A Soldier Mama
.6. Gimme Some Truth
.7. Oh My Love
.8. How Do You Sleep?
.9. How?
10 Oh Yoko!
. Todas las canciones de John Lennon, salvo How My Love coescrita con Yoko Ono
. Otros discos recomendados: Plastic Ono Band (1970), Mind Games (1973), Walls And Bridges (1974), Double Fantasy (1980)
¿Cuál es la mejor película de la historia, el mejor futbolista, dónde se come la mejor paella o el mejor disco de los Beatles?. Afortunadamente, la respuesta dista de ser unánime.
A Hard Day's Night, Help, Rubber Soul, Sgt. Pepper's, el doble blanco, Abbey Road y Let It Be son obras que muchos dariamos un brazo y la mitad del otro por haber compuesto, al menos, una canción de ellas. Aunque parezca imposible existe otro excelso álbum aparentemente tapado, Revolver, que se conserva sin una arruga al cumplir medio siglo.
Aretha Franklin, Diana Ross, Gladys Knight o Dionne Warwick han tenido más éxito y fama, pero Irma Thomas es por derecho propio una de las grandes cantantes 'raciales' de la historia.
Venerada en su tierra, donde es conocida con la apropiada distinción de la 'Reina Soul de Nueva Orleans'
Uno de los mayores aciertos de la añorada Movida es que coexistieron en aquella fantástica eclosión musical todo tipo de estilos, desde el punk radical a los rockeros más clásicos, pasando por el techno, rockabilly, disco y hasta el pop-rock, que encarnaron como nadie Mamá.
Aunque con menos protagonismo que Secretos, Nacha Pop, Radio Futura o Alaska en sus diferentes variedades, el tiempo ha puesto en el lugar que merece a la banda que lidera José María Granados, gracias a sus pegadizas melodías en historias juveniles que conectan al instante sea cual sea la generación.
Mamá estuvieron desde el principio de la nueva ola madrileña al participar en 1980 en el homenaje a Canito (batería del embrión de los Secretos que murió en un desgraciado accidente esa Nochevieja) y en el mítico Concierto de Primavera.
Gruppo Sportivo podrían ser la banda más mentirosa del mundo. Unos holandeses de nombre italiano que cantan en inglés y, a veces, hasta en francés y neerlandés.
Originarios de La Haya en torno a su líder y principal compositor, Hans Vandenburg, también conocido como Van de Fruits, esta 'pandilla deportiva' fueron una de las propuestas más desenfadadas del pop-rock en la segunda mitad de los 70.
La fórmula tan simple como lucida de una potente base rítmica del batería Max Mollinger y el bajista Joris Lutz, el mencionado Vandenburg a la voz y guitarras, el teclista y también cantante Peter Calicher, coronado con el divertido coro femenino de Josee van Iersel y Meike Touw.
Esa excitación que revoluciona todas tus neuronas cuando asistes a un gran concierto son sensaciones que nunca se borran de tus recuerdos.
Tal es el caso, doy fe, de la J. Geils Band, uno de los mejores grupos de rock y rhythm & blues de los 70 y principios de los 80.
Comandados por el carismático cantante Peter Wolf, un Mick Jagger mucho más canalla, este tremendo combo del área de Boston lo componía también el guitarra John Warren 'J' Geils Jr., que daba nombre a la banda y tristemente fallecido este pasado 11 de abril a los 71 años.
A ellos se añadían el armónica Magic Dick, el teclista Seth Justman y un cataclismo en forma de batería, Stephen Jo Bladd, y bajo, Daniel Klein.
A lo largo de su carrera discográfica, que abarcó desde 1970 a 1984, editaron varios directos, pero el primero, Live: Full House, es sencillamente BRUTAL.