
- Escrito por: Carlos Moral
Ciertamente, Mr Townshend estaba confuso en 1964, cuando escribió I Can't Explain. La causa era clásica, mal de amores, pero la razón que le impedía explicarse, según ha contado recientemente, era más bien química, aunque igualmente clásica tratándose de un mod: la ingesta excesiva de anfetaminas.

- Escrito por: Natalia Arriaga
“Un mar de pena”. Que metáfora tan definitiva. Te pones triste solo de pensarlo. Hal David y Paul Hampton llevaron a extremos cercanos a la flagelación el dolor causado por la ruptura amorosa y convencieron con sus argumentos a decenas de cantantes que pusieron voz a la historia.

- Escrito por: Carlos Moral
Con esa voz capaz de fundir el casquete polar y unas canciones que en sí mismas constituyen un género, en algún lugar entre el soul, el rock, el rhythm and blues y el folk, el León de Belfast habita desde hace mucho tiempo en el Olimpo y desde allí contempla, entre rugido y rugido, a los humanos en su atribulado frenesí cotidiano.

- Escrito por: Carlos Moral
No hubo que esperar a la próxima reencarnación, como anunciaron en su último concierto en Maracena en 1996. Los granadinos 091 están tocando en Madrid estos días, veinte años después de su despedida y con una expectación que no encontraron en sus mejores años.

- Escrito por: Carlos Moral
¿Una guitarra puede sonar mejor? ¿Una melodía puede ser más certera? ¿Es posible convertir una triste ruptura amorosa en una inyección mayor de euforia para tus venas? Concretando: ¿se puede escribir una canción más bonita?

- Escrito por: Carlos Moral
"Cuando un cantautor sube al escenario se siente como Bob Dylan. Cuando yo cojo mi guitarra me siento como The Clash".
Con una declaración así, a mí no me hacía falta nada más para convertirme en incondicional de Billy Bragg.

- Escrito por: Carlos Moral
Lo que tú quieres, tu sabes que yo lo tengo / todo lo que pido es un poco de respeto (sólo un poquito) cuando llegas a casa.
La canción fue compuesta y grabada en 1965 por Otis Redding, pero dos años después, en la voz de Aretha Franklin, adquirió una connotación totalmente distinta.