Es sabido que el ser humano se cansa de todo. Incluso del amor. Por lo menos del mismo amor de siempre.

Si estuviste enamorado y has dejado de estarlo, si te hartaste de alguien o alguien se hartó de ti, este puñado de buenas canciones te dará gozoso consuelo.

 THE KINKS, 'I Don't Need You Anymore'

Una 'demo' de 1964, recuperada en posteriores recopilaciones. Los Kinks en crudo y, ya desde el principio, conscientes de lo útil que resulta una canción para mandar por ahí a quien no te aporta nada.

Bien, no te necesito, querida / porque las cosas ya no son lo que eran. / Desde que sales con otros tipos / las cosas han cambiado. / Bien, una vez te necesité, / pero ahora me las arreglo solo / y ya no te necesito, no te necesito, no te necesito. / Si te hubiera perdido / seguramente me habría muerto. / Eso creía. / Pero las cosas han cambiado un poco, querida, / ahora soy un hombre más sabio.

 

LUCINDA WILLIAMS, 'Changed The Locks'

La voz áspera de Lucinda Williams es perfecta para casi todo. Pero no hay otra igual para hablar de la necesidad de levantar barreras físicas cuando tienes que alejarte de lo que te hace daño. Ni siquiera las posteriores versiones de dos genios como Tom Petty y Johnny Cash están a la altura.

Cambié la cerradura de la puerta para que no puedas verme más / y no puedas entrar en mi casa ni tumbarte en mi cama, / cambié la cerradura de la puerta. / Cambié el número de teléfono para que no me llames a casa más  / y no me digas esas cosas que me hacen caer de rodillas, / cambié el número de teléfono. / Cambié el tipo de coche que conduzco para que no me veas cuando paso / y no puedas seguirme por la calle y sorprenderme, / cambié el tipo de coche que conduzco.

 

 

IMELDA MAY, 'Round The Bend'

Es muy difícil no detestar desde el primer segundo a un tipo como el que Imelda May describe en este tema. Ahora entendemos su reciente divorcio y, sobre todo, que para la promoción de su próximo disco (en abril) se haya quitado el tupé. ¡Qué ganas tenía de cambiar de vida!

Pones música cuando intento dormir, / hablas y hablas cuando se supone que tienes que comer, / te muerdes las uñas cuando sabes que no lo soporto / y te partes de risa cuando deberías estar triste. / Gritas con la radio y la televisión, / insultas a los conductores que van despacio, / dejas por ahí tus tazas de café hasta que  tienen moho / y despotricas y desvarías con los reality shows. / Sí, me sacas de quicio, cariño, me sacas de quicio.

 

 

THE BEATLES, 'Cry for no one'

El punto de vista cambia si es el otro el que se cansa de ti. Que se lo pregunten a Paul McCartney, quien escribió esta canción, según dan por hecho todos los exégetas de los Beatles, tras una discusión con Jane Asher, la que estuvo a punto de convertirse en su primera esposa.

Tu día empieza, te duele el alma, / encuentras que todas las palabras tiernas siguen ahí / cuando ella ya no te necesita. / Se despierta, se maquilla, se toma su tiempo y no siente que tenga que darse prisa, / ya no te necesita. / Y no ves nada en sus ojos, / ni un signo de amor detrás de las lágrimas que lloró por nadie, / un amor que debía haber durado años.

 

NINA SIMONE, 'Don't Smoke In Bed'

La intensidad de esta canción es casi insoportable. Única, irrepetible, inolvidable Nina Simone.

He dejado una nota sobre la cómoda / y mi viejo anillo de boda / con unas cuantas palabras de despedida. / ¿Cómo puedo cantarle una canción de despedida a esa vieja cabeza que duerme? / Te dejo bien acostado, como te dije. / Cuida de todo. / Dejo aquí mi anillo de boda, / no me busques. / Te echaré una mano: / acuérdate, querido, de no fumar en la cama.

 

BUDDY HOLLY, 'Don't Come Back Knockin'

Buddy Holly no perdía la sonrisa ni en las despedidas. Cuesta imaginársele dándole la espalda al amor, pero al menos en 'Don't Come Back Knockin' parece convencido de que es lo que toca.

Ha descubierto que eres una vagabunda  y eso me ha entristecido. / Como un cazador de talentos buscas un amor que sea nuevo. / No vengas a llamar a la puerta cerrada de mi corazón / o no estaré en casa. / No vengas a llamar más. / Cuando te fuiste y me dejaste solo / yo esperé en casa mientras tú jugueteabas por ahí. / No vengas a llamar a la puerta cerrada de mi corazón / o no estaré en casa. / No vengas a llamar más. 

 

 

LOS ENEMIGOS, 'Ná de ná'

Los libros de historia y cualquier 'timeline' ofrecen pruebas suficientes de que en España, lo que se dice odiar, odiamos muy bien. Los músicos no se quedan atrás. Siempre afilado en sus composiciones, Josele Santiago dedica unas sentidas palabras a quien se atrevió una vez a buscar en él al hombre que no era.

Sé muy bien que habías soñado otra cosa / yo también soñé con algo así / algo así como un camino de rosas / que salieron apestosas / y me fui, y me fui / y vengo a parar aquí / a que me conviertas en otra cosa / No, hermosa. No, hermosa / No intentes cambiarme así / no me inventes y no me cuentes / sigo siendo el que hay enfrente / enfrente, enfrente de ti / hay un tío de lo más corriente.