La historia del rock está plagada de canciones que, según acuerdo de los exégetas, hablan veladamente de la adicción a las drogas aunque adopten la forma de inocentes declaraciones de amor.

A veces será verdad, a veces serán las ganas de ver más allá de lo evidente. Pero ni tapándose los oídos puede dejar uno de reconocer la temática estupefaciente en la breve, maravillosa, por supuesto adictiva 'Another Girl, Another Planet' que grabaron The Only Ones en 1978:

"Siempre coqueteo con la muerte. Podría matar, pero paso del tema. Puedo hace frente a tus amenazas, mantenerme en pie y gritar. Creo que contigo estoy en otro mundo, contigo estoy en otro planeta. Te metes siempre debajo de mi piel y no me parece molesto. Siempre juegas para ganar. No necesito rehabilitación. Otra chica, otro planeta, otra chica, otro planeta. El espacio viaja por mi sangre y no puedo hacer nada al respecto. Largos viajes que me sacan de aquí. Oh, Dios, no viviremos sin esto. Otra chica te ama ahora, otro planeta que te agarra para siempre, otro planeta...".

 Eso es todo. ¿Hace falta decir quién es la chica? Si a ello se suma que el grupo londinense -recientes reapariciones aparte- tuvo una corta vida, 1976-1982, preciamente por los estragos causados entre sus miembros por las drogas, la discusión al respecto parece estéril. 

Peter Perrett, voz y guitarra, el también guitarrista John Perry, el bajista Alan Mais y el batería Mike Kellie alcanzan en este tema, uno por uno y como banda, un momento de inspiración increíble. Escupen las notas con un tono altivo que te acorrala contra la pared -'with you, with youuuu'-, pero que te abraza para que no te derrumbes justo cuando te fallan las piernas -'another girl, ¡another planet!'-. Una dosis definitiva. Ha llegado usted a su destino. 

Sirva como refrencia que la enciclopedia allmusic.com considera este tema "el mejor single de rock jamás grabado". Entre quienes habitualmente lo incluyen en sus directos, The Replacements y Blink 182. Pero The Only Ones supieron bautizarse con acierto: ellos fueron únicos.