La primavera es una canción fresca, radiante, que siempre suena a comienzo. Por ejemplo, a "Los Latidos de siempre" de los Hermanos Dalton. 

Los Dalton, que son de verdad hermanos y se apellidan Gómez Otero, pusieron a Cádiz en el mapa del rock and roll. En 1992 grabaron su primer disco grande, "Ya están Aquí", una colección de canciones vitales y poderosas. 

A todos los grupos independientes les había dado por cantar en inglés, pero pocos, o quizá ninguno, lograron un sonido tan homologable con lo que se hacía fuera. Un auténtico "power trío" que en directo era tan bueno como en disco.

"Demasiado independientes para ser comerciales; demasiado comerciales para ser independientes", se definían ellos. Más allá de irrelevantes etiquetas, durante casi una década llevaron el testigo del mejor rock patrio, con discos como Viamina D y Crash, y el excelente colofón de "Una noche más", un directo grabado en la sala El Sol en 2000.

No tuvieron la suerte que merecían y se replegaron a sus cuarteles de invierno, dejando un vacío entre sus incondicionales. Pero los Dalton volvieron y, como entonces, ahora "están aquí", de vuelta con nuevas fuerzas y nuevas canciones, que reunieron en Revolución.
 
Y hoy es primavera y, si te fijas un poco, por todas partes estallan "Los latidos de siempre".