El fallecimiento de Alan Henderson, bajista de la formación original de Them, es una triste excusa, pero excusa al fin y al cabo, para declarar una vez más nuestra admiración incondicional por esta banda norirlandesa, responsable de catapultar a la fama a Van Morrison.

Dos años, de 1964 a 1966, duró la corta vida de Them, aunque algunos de sus miembros, Henderson entre ellos, la mantuvieron viva al menos de forma nominal hasta 1979.

Ronnie Milling a la batería, Billy Harrison a la guitarra y Eric Wrixon a los teclados completaron la alineación del grupo, que tomó su nombre de una película homónima de 1954 en la que unas hormigas gigantes sembraban el pánico por todo el planeta.

'Gloria' fue, por supuesto, el mayor éxito del grupo y, a la larga, incluso de la extensa y aún fructífera carrera de Van Morrison. Pero esos dos años de Them dejaron para la historia otras grabaciones memorables, de temas propios o ajenos, como 'Baby, Please Don't Go', 'Turn on Your Love Light' (and shine on me... maravilloso verso), 'Call My Name', 'It's All Over Now, Baby Blue', 'One More Time' (salvajemente cantada por Van) o la vibrante 'Here Comes the Night'.


El tema fue compuesto por el productor Bert Berns, autor de otras canciones insignes como 'Twist and Shout' o 'Everybody Needs Somebody to Love'. Con el tiempo, Berns acabaría mal con Van Morrison, tal mal que cuando murió de un infarto a los 38 años su viuda atribuyó al cantante de Belfast toda la responsbilidad de su temprana desaparición.

Tras la marcha de Morrison, Alan Henderson (en la foto, segundo por la izquierda) intentó prolongar la vida de Them contando con músicos de aquí y de allá que duraron poco en plantilla. Compuso una ópera rock y, ya en los ochenta, se alejó definitivamente del mundo de la música y se dedicó a la construcción. Ha muerto a la edad de 72 años en Estados Unidos

Antes que Them, 'Here Comes the Night' fue grabada por la cantante escocesa Lulu, que tenía entonces solo 16 años pero una voz muy bien educada, al estilo de Jackie DeShannon.

 

Y años después, en 1973, quien hizo una versión fue el inigualable David Bowie, cuya personalidad  condujo el tema por nuevos caminos.

 

 “Veo justo debajo mi ventana a mi chica paseando por la calle con otro tipo.

La rodea con sus brazos, como solía hacer yo.

Oh, hace que me quiera morir.

Aquí llega, aquí llega la noche.

Le veo apagar las luces y abrazarla como solía hacer yo.

La veo charlando y contando mentiras, exactamente como hacía conmigo.

Allá van. Tiene gracia qué buena pareja hacen.

Me pregunto, ¿qué me pasa?

¿Por qué no puedo aceptar el hecho de que le ha elegido a él, y sencillamente dejar todo como está?

Aquí llega. Dios, aquí llega la noche. Una noche solitaria, solitaria, solitaria”