De todos los grupos que alguna vez tuvieron relevancia, fuera ésta fugaz o prolongada, masiva o de culto, pocos son los que resisten la tentación de volver a reunirse.

Elastica lo dejaron hace 16 años después de grabar un par de álbumes con éxito de crítica y público y no habían vuelto a dar señales de vida. Hasta ahora, cuando confusas noticias indican que al menos tres de sus cuatro miembros se han reunido en un estudio de grabación con propósitos por ahora inciertos.

Que la ausente sea Justine Frischman, cantante, líder y alma de la banda, es un pequeño problemilla, porque sin ella la reunión no sería tal. 

No es la suya una vuelta previsible: el grupo acabó como tanto otros, con celos, líos internos y problemas de adicción. Y Frischmann, que nunca fue una estrella rock al uso, pegó un volantazo vital, hastiada de la sobreexposición mediática y sus servidumbres y decepcionada con el devenir del britpop.

Porque Elastica, reclutados en 1993 por  Justine tras abandonar Suede, han pasado a la historia como uno de los intregantes del britpop, aunque inicialmente se les incluyó en lo que los críticos bautizaron entonces con la extraña etiqueta de nueva ola de la nueva ola, una de esas definiciones, dignas de Shakespeare, que tanto han gustado siiempre a la prensa musical británica.

Efectivamente, la música del cuarteto londinense encontraba su inspiración en  el punk y la new wave de finales de los setenta. Tanto, que les terminarían cayendo demandas de The Stranglers y The Wire por plagiar sus canciones, aunque salieron bien librados.

El primer álbum de Elastica, llamado como el grupo, llegó en 1995 tras unos cuantos singles que agotaron tiradas reducidas y captaron la atención de la prensa musical,  que creció aún más al conocerse la relación amorosa de Frischmann con Damon Albarn, líder de Blur -era el segundo idilio rockero de Justine, que antes había sido pareja de Brett Anderson (Suede)-.

"Elastica" contenía canciones frescas, punzantes y directas que formaban una colección tan completa y con tanto gancho que a muchos grupos de la nueva ola original les hubiera encantado firmar, como "Connection", "Line Up" "Waking Up" o nuestra elegida, "Slutter", que había sido su primer single en 1993 y rescataron en el primer álbum.

 

¿Te hace falta algo?

Cuando estoy tumbada sobre la espalda / ¿hay algo  que pueda hacer por ti?

Siempre se trata de algo que has comido / o algo que odias

dime, ¿es la forma en que te toco?

¿has encontrado una nueva pareja que está realmente bien?

¿O simplemente es que soy demasiado para ti?

Con elegancia, desde luego, pero Justine Frischmann está hablando de la impotencia de su novio. Bueno, más bien cantando. O rugiendo. El sexual era un tema favorito de la banda y recorre varias de sus canciones, como "Car Song", "Vaseline", "Line Up".

Elastica vendieron muchos discos, no solo en el Reino Unido, sino sobre todo en los USA, donde se hicieron más famosos que sus coetáneos Oasis y Blur. Aunque visitaron muchas veces el estudio, tardaron cinco años en grabar su segunda entrega, "The Menace" (2000),  también interesante aunque con menor éxito.

Para entonces las relaciones dentro del grupo se habían agriado -la guitarrista y compositora Donna Matthews salió del grupo, aunque volvió para la grabación- y Frischmann había concluido que el estrellato y la vida rockera le daban menos de lo que la quitaban.

El grupo se disolvió sin más después de la gira que siguió a "The Menace" y su líder, que estudiaba arquitectura cuando conoció a Anderson, dio un giro radical a su vida en busca de la intimidad perdida, empezó a pintar -con éxito-, se mudó a Estados Unidos y se casó con un profesor de meteorología. 

La huella de Frischmann no quedó solo impresa en los discos que grabó Elastica, sino también en las canciones que compusieron sobre ella tanto Brett Anderson -"Animal Lover"-, como Damon Albarn -"Tender", "No Distance Left to Run"- llo que la convierte en una piedra angular del britpop, ese del que huyó, ya no solo como artista sino también como inspiradora.