30
Julio
2016

Turistas

Natalia Arriaga

Seguro que se han escrito muchos estudios sobre la psicología del turista. Ese sujeto que, no bien cruza la raya de su ciudad, abandona sus rectos hábitos de vida y se transforma en una persona de comportamiento impredecible. Otra forma de vestir, otra forma de beber, otra forma de moverse por la vida... Sobran los ejemplos.

Tengo mis turistas favoritos: aquellos que llevan años sin pisar los museos de su propia ciudad, pero que hacen una cola interminable para ver una exposición en el extranjero; o los que jamás cogen el metro en casa pero ponderan lo bien que funciona el de cualquier otro sitio.

En fin. Todos hemos cometido 'turistadas'. Veamos un caso práctico. Sea una turista, digamos, de Madrid; de viaje, pongamos, por Baviera. La turista, amante de los bares de barra tranquila y de las cañas bebidas en tres tragos, se ve envuelta en una romería por cervecerías del tamaño de Maracaná y en las que la medida mínima que se despacha es el medio litro.

 

La turista, amante también (a falta de otras cosas) de la buena música de variados géneros, se bebe sin bochorno alguno sus cervezas mientras asiste a la interpretación, por parte de una banda local (70 años de media), de insoportables cancioncillas populares, que parte del público recibe jarra en alto y entre muestras de euforia.

Lo mejor es que la turista se lo está pasando en grande. Las cervezas caen una tras otra, la mesa corrida le parece el más acogedor de los escenarios y, por debajo del mantel, los pies se le van al ritmo del folclore bávaro. La transformación se ha consumado.

En un momento dado, mientras los miembros de la banda descansan para vaciar sus correspondientes jarras, el móvil de la turista vibra sobre la mesa y llama su atención y la de los desconocidos que se sientan al lado. Antes de que pueda responder, comienza a sonar la sintonía que tiene grabada desde hace meses: 'Sea of Heartbreak'. Versión de los Searchers.

El turista de enfrente, quien quiera que sea, da un respingo. Se le ilumina la cara. Busca los ojos de la dueña del teléfono y empieza a cantar: “The lights... in the harbour... don't shine for meeee”.  La turista apenas puede esbozar una sonrisa antes de contestar la llamada.

Mientras ella habla (más de lo que hubiera querido), el vecino de mesa paga su consumición y se va. Cuando abandona la mesa, ambos intercambian un rápido cruce de miradas. Un gesto insignificante. Un leve guiño de complicidad. Pero una señal de que, bajo el perfil pasajero del turista accidental, aún puede latir el auténtico corazón de un viajero.  

Categories: Julio

Deja un comentario

Estás comentando como invitado.

Cuento de Navidad (VII): Christmastime -  Smashing PumpkinsCuento de Navidad (VII): Christmastime -  Smashing Pumpkins

Cuento de Navidad (VII): Christmastime - Smashing Pumpkins

Quitar el papel de ese paquete que envuelve tu regalo es siempre un momento mágico. Puede que luego contenga un pack de calzoncillos de diferentes colores o, peor, un disco de Rosalía. Pero mientras arrancas...

Leer más

Cuento de Navidad (VI): 2000 Miles - The PretendersCuento de Navidad (VI): 2000 Miles - The Pretenders

Cuento de Navidad (VI): 2000 Miles - The Pretenders

En "2000 miles" Chrissie Hynde habla de campanas que tañen, noches heladas, nieve que cae y niños que cantan, un decorado clásico para una postal navideña envuelto en guitarras angelicales.

Leer más

Storybook: The Blow Pops, fabricantes de golosinasStorybook: The Blow Pops, fabricantes de golosinas

Storybook: The Blow Pops, fabricantes de golosinas

Cuando se pusieron nombre, The Blow Pops -un singular tipo de piruletas- ya dejaron clara su misión: fabricar un delicioso surtido de golosinas con la elasticidad adictiva del chicle, la dulzura mullida...

Leer más

Sorprendidos por la alegría de Richard AshcroftSorprendidos por la alegría de Richard Ashcroft

Sorprendidos por la alegría de Richard Ashcroft

  La tristeza, el desamor y la soledad han inspirado a lo largo de la historia canciones maravillosas. ¿Quién nos iba a decir que Richard Ashcroft, precisamente él, iba a volver a la escena con un himno...

Leer más

Registro

Información del uso de cookies

Las cookies son breves informaciones que se envían y almacenan en el disco duro del ordenador del usuario a través de su navegador cuando éste se conecta a una web. Las cookies se pueden utilizar para recaudar y almacenar datos del usuario mientras está conectado para facilitarle los servicios solicitados y que en ocasiones no se suelen conservar. Las cookies pueden ser propias o de terceros.

Existen varios tipos de cookies:

  • Cookies técnicas que facilitan la navegación del usuario y la utilización de las diferentes opciones o servicios que ofrece la web como identificar la sesión, permitir el acceso a determinadas áreas, facilitar pedidos, compras, cumplimentación de formularios, inscripciones, seguridad, facilitar funcionalidades (vídeos, redes sociales, etc.).
  • Cookies de personalización que permiten al usuario acceder a los servicios según sus preferencias (idioma, navegador, configuración, etc.).
  • Cookies de análisis que permiten el análisis anónimo del comportamiento de los usuarios de la web y que permiten medir la actividad del usuario y elaborar perfiles de navegación con el objetivo de mejorar los sitios web.

Por ello, al acceder a nuestra web, en cumplimiento del artículo 22 de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información, en tratar cookies de análisis, le hemos solicitado su consentimiento para su uso. Todo ello para mejorar nuestros servicios. Utilizamos Google Analytics para recopilar información estadística anónima, como por ejemplo el número de visitantes a nuestra web. Las cookies añadidas por Google Analytics se rigen por las políticas de privacidad de Google Analytics. Si usted lo desea puede desactivar las cookies de Google Analytics.

De todos modos, le informamos que puede activar o desactivar estas cookies siguiendo las instrucciones de su navegador de Internet.